Teaching Philosophy

Playing the flute is more than just developing technique—it’s a way to express creativity, curiosity, and connection. I believe music is meant to be shared, whether that’s passion, knowledge, or simply the joy of making something beautiful.

My teaching is rooted in personal experience: I didn’t always love playing. It was through the guidance of inspiring mentors that I discovered music as a path to growth and expression. Now, I aim to create that same supportive, meaningful experience for my students.

Lessons are personalized to fit each student’s goals and interests, with a strong foundation in technique, a flexible approach to repertoire, and encouragement to explore beyond the traditional canon. I offer practical tools—like breathing exercises, rhythmic variations, and listening assignments—to help students build confidence and find what works best for them.

More than anything, I strive to create a space that’s welcoming, inclusive, and student-centered. Mistakes are seen as stepping stones, and learning is a collaborative process. Whether you’re preparing for auditions, playing for fun, or building your skills, I’m here to support your journey.

My hope is that every student walks away not only as a stronger flutist—but as a more expressive, thoughtful, and empowered musician.

Mi Filosofía de Enseñanza

Tocar la flauta es mucho más que desarrollar técnica: es una forma de expresar creatividad, curiosidad y conexión. Creo que la música está hecha para compartirse, ya sea pasión, conocimiento o simplemente la alegría de crear algo hermoso.

Mi enfoque como docente nace de mi propia experiencia: no siempre disfruté tocar. Fue gracias a mentores inspiradores que descubrí la música como un camino de crecimiento y expresión. Ahora, mi objetivo es ofrecer esa misma experiencia significativa y de apoyo a mis estudiantes.

Las clases se adaptan a los intereses y metas de cada persona, con una base técnica sólida, un enfoque flexible del repertorio y el estímulo para explorar más allá del canon tradicional. Trabajo con herramientas prácticas—como ejercicios de respiración, variaciones rítmicas y tareas de escucha activa—para ayudar a cada estudiante a ganar confianza y encontrar lo que mejor le funciona.

Más allá de la técnica, me esfuerzo por crear un espacio acogedor, inclusivo y centrado en el estudiante. Los errores se ven como oportunidades de crecimiento, y el aprendizaje es un proceso colaborativo. Ya sea que te estés preparando para una audición, tocando por gusto o desarrollando tus habilidades, estoy aquí para acompañarte en ese camino.

Mi esperanza es que cada estudiante no solo crezca como flautista, sino también como un músico expresivo, reflexivo y seguro de sí mismo.